Consultoría presencial que no demencial

Hola

¿Cómo ves el futuro de tu negocio?

Si no consigues financiación, ¿podrías soportarlo sin poner en grave situación a tu empresa?

Te voy a contar algo que podría cambiar el rumbo de tu empresa, mejorar sustancialmente tus finanzas y facilitar considerablemente tu financiación.

Lo que escuché en aquella sala me dejó todo el día pensando.

Pero antes de nada, ¿sabías que no es solo por sus números por lo que las empresas no consiguen financiación?

Te cuento…

Lo percibí nada más verle la cara. Jesús estaba más que nervioso.

Angustiado.

Desesperado.

Su empresa no funciona como había pensado. En ella trabajan él y su mujer, Lorena, y han avalado personalmente la poca financiación que tienen. Están atrapados.

Me dijo, “siendo sinceros, nunca, en mis diez años de experiencia profesional y emprendedora había sentido la necesidad de contar con un consultor de financiación. Sin embargo, desde la creación de la empresa, en 2009, cada vez que tenemos que solicitar algo a un banco, por sencillo que sea, es un suplicio. La mayoría de las veces con resultado negativo.”

Las ventas descendiendo, los proveedores llamando día sí y día también. Había pedido financiación.

La respuesta: No. Denegada.

Tiene la oportunidad de captar varios clientes importantes y estabilizar su negocio, pero necesita financiación. (No es el primero al que le pasa, ni será el último. Seguro que conoces a alguien que está pasando por la misma situación).

Financiación que los bancos no le dan.

Desesperados, Lorena y Jesús ponen su casa a la venta.

¿Te imaginas?

¿Tienen hijos? No, menos mal. No puedo imaginarme esa angustia.

“Estamos hartos de esta situación. Nos ponemos en tus manos.”

Nos encerramos un día en su despacho para trabajar su situación, para comprenderla y definir su plan de acción y de financiación.

En veinte días firmamos las financiaciones (varias líneas, un préstamo y un renting) y ampliamos su pool financiero.  

Captaron los clientes.

Sus ventas subieron.

Pagaron a sus proveedores.

No vendieron su casa.

Seis meses después comentaba, espontáneamente, en una conferencia que yo estaba dando: “… como os podéis imaginar nuestro nivel de satisfacción es máximo. Nuestra empresa tiene una posición financiera fuerte, mejorada y vamos a crecer a dos dígitos gracias a la estructura que nos ha diseñado José María”.

No sólo son importantes tus números o tus garantías.

Lo que escuché en aquella sala que me dejó todo el día pensado era que el 78 por ciento de las empresas no consiguen financiación porque no saben explicar lo que quieren ni darle coherencia a su solicitud.  

Mandan huevos.

El 78 por ciento, nada más y nada menos.

Además de mis cursos y formaciones presenciales, me gusta mucho la consultoría.

Pero no me sentía cien por cien cómodo.

¿Por qué?

Porque aunque aportaba soluciones claras y aplicables, muchas veces, pasado el tiempo, quedaban un poco en el olvido del día a día del negocio.

Entonces fui incorporando cosas para hacerlos cien por ciento eficientes.

Son solo 5 cosas.

Cinco.

PRIMERA COSA

Negación

Lo primero que hice, desde siempre, fue negarme a hacer la consultoría a distancia para estudiar tu empresa desde mi despacho y enviarte un informe que leas deprisa.

Eso no lo hago.

Bien.

Mis consultorías duran 8 horas y son habladas e improvisadas y las hago en tus oficinas. Llevo papel y casi todo en blanco y para los demás.

Lo que hago, porque funciona muy bien, es partir de tus necesidades, de tus características y objetivos para definir y diseñar tu financiación.

Lo interiorizas muy bien además de entretenerte.

Hablamos del miedo, de la escasez, de tu situación, de tus objetivos, de qué financiación es la mejor para  ti, de la capacidad de pago, de tu pool financiero y de cómo usar las garantías. Y descubrimos dónde está todo eso, por qué lo aplicamos, dónde y cuándo y cómo lo podemos mejorar.

La verdad…, la gente, ahí, ve que hemos arrancado bien.

SEGUNDA COSA

Personalización

Con el tiempo me di cuenta de que para mejorar la experiencia debía personalizar las consultorías.

No aporto soluciones de libro que no puedes aplicar. Me negué desde el principio. Otros lo hacen. Yo, no.

O sea, después de esa introducción que te comentaba hace un momento, empezamos a mirar la empresa por dentro y por fuera. Por arriba y por debajo. La vamos a mirar desde distintos ángulos.

Así que vemos cómo analizar la empresa, cómo definir un plan de acción con soluciones basadas en tus datos, en tus características, circunstancias, necesidades y en tus objetivos. La gente hace preguntas, participa y se entretiene, aprende. Aprenden un montón. Hay mucha motivación ahí, y personalizar la consultoría tiene 2 consecuencias directas:

  • El nivel de la consultoría se dispara. No es lo mismo que yo vaya allí con las soluciones de libro a que me prepare en profundidad tu consultoría sobre finanzas y financiación utilizando tus cuentas y los datos de tu negocio. La cosa cambia.
  • La gente se involucra y crece la motivación. Descubren el por qué de las cosas que estamos haciendo y sus efectos beneficiosos. Os trato con respeto, y no como si no supierais deletrear vuestro nombre.

TERCERA COSA

Asimilación

Después de eso, empecé a incorporar a mis consultorías una pizca de formación.

¿Qué es eso?

Eso ayuda mucho a la experiencia porque ya sabes que si haces una consultoría un día, y luego, no implementes y no sigas aprendiendo, se olvida.

Entonces, si no hiciera todas estas cosas pasarían tres meses y una mañana, tomando un café, en un descanso, el director financiero te diría: “Pues era muy majo el menda que vino con a hacer aquella consultoría y sabía la hostia de finanzas, pero no tengo ni idea de cómo hacerlo ahora”.

Eso podría pasar, y a mí no me gusta que eso pase.

Y no quiero que pase porque, si trabajas conmigo las finanzas y la financiación  (de las de verdad, la de los mayores) vas a disponer de bastante más liquidez y vas a ganar más en tu negocio, entre otras muchas mejoras.

(Luego te doy un dato y lo vas a ver muy claro)

Bueno, pues en buena parte eso queda solucionado con esa pizca de formación para que tengas claro dónde está cada cosa y por qué lo hacemos así.

Y, oye, después de la consultoría presencial, te digo que eso ayuda de manera considerable.

Mucho.

Mucho, mucho.

Pero no lo vamos a dejar aquí.

CUARTA COSA 

Participación.

Lo siguiente que incorporé fue la auditoria posterior.

Eso fue un cambio radical.

¿En qué consiste?

Muy fácil….

Además de la consultoría personalizada y presencial, luego audito en profundidad tu plan de acción y tu solicitud de financiación.

Tu equipo hace el plan de acción y la solicitud de financiación. Yo audito ambos en profundidad.

De esta manera te “obligo” a implementar, pues, cuando lo hagas y aprendas conmigo, te diré qué cambiar, qué está bien, qué reforzar, qué ángulo es el más apropiado…. En fin, esto es subir otro nivel más.  

Todo lo que hablemos, todos los mensajes que vamos a ir sacando durante la consultoría, que es totalmente viva e improvisada, en el mejor de los sentidos, los vas a poner en tu plan de acción y en tu solicitud de financiación y después te los voy a revisar en profundidad.

Vas a aprender y vas a cambiar la cara de tu negocio, y vas a saber por qué hacemos lo que hacemos.

Para mí, esto es importante, vas a saber en profundidad el motivo de cada cosa.

No voy allí, te leo cuatro diapositivas de un informe, te duermes un rato, me invitas a un café y nos olvidamos.

Nada de eso.

Además, durante la consultoría, como todo el mundo me pregunta lo que quiera, te comento muchos errores que he vivido en negocios en los que he participado, qué aciertos y demás. Vale su peso en oro.

Datos, números, ratios, alternativas de financiación…

Finanzas, financiación, rentabilidad, tesorería, fondo de maniobra, capacidad de pago y de endeudamiento,… estrategias y tácticas, ya sabes. Eso, muchas veces, ya vale lo que vas a tener que invertir en todo esto.

Vamos a trabajar en los problemas reales de tu empresa, no a pasar el rato. Y también entretenerse es muy compatible con hacer las cosas bien y útiles. ¿Quién ha dicho que las finanzas y la financiación tienen que ser aburridas?

¿Pero sabes realmente lo que lo cambió todo?

¿Sabes por qué he tenido la obsesión de convertir mis consultorías presenciales en algo profundamente útil para tu negocio y cómo he logrado que eso suceda?

QUINTA COSA

Imposición

Pues que para que vaya a tu empresa a hacer la consultoría hay una condición imprescindible, me da igual que sea una empresa de cien personas (he hecho consultoría en empresas más grandes) o que seáis tres, lo que quiero es que venga toda la gente relacionada con el proyecto.

El financiero, la de tesorería, el de compras, el becario, la secretaria …, sí, quiero que esos vengan, no solo tú y el financiero.  

Todos los que van a participar en el proyecto.

Todos suman, hay que escucharlos a todos con atención.

Y te aseguro algo con esto: no se van a aburrir, ni se van a perder.

En serio. Lo que más me dicen los asistentes es que pensaban que las finanzas era algo relacionado con la pirámide de doscientos ratios y la compraventa de empresas, son cosas del tipo: “vaya, tío, no sabía que esto molaba tanto. Es súper interesante. Lo mismo me hago financiero…”.

Esto es muy bueno para tu empresa. El tesoro no está en la isla desierta, está siempre en tus cuentas.

Siempre.

Antes, a las consultorías, solía venir solo el director financiero y lo mismo se pasaba el jefe que llevaba tres años sin pisar un banco.

Pero ahora quiero que venga hasta el becario, si lo tienes y va a participar en el proyecto, porque en entre todos vamos a mejorar tu empresa y tu financiación desde tus números.

Y vamos a implementar una financiación y unas finanzas que van a cambiar tu negocio.

Con la gente formada, implicada y preparada. Eso es lo que hago por ti.

He estado durante años tratando de perfeccionar toda la experiencia consultiva para que sea realmente útil.

Las empresas que crecen son las empresas que saben utilizar las finanzas y la financiación, y yo te voy a enseñar a hacer eso, y además te voy a guiar en todo el camino.

Y tendrás mi apoyo antes (voy a personalizar la consultoría), durante (vamos a bajar a las profundidades de tu negocio y vamos a crear soluciones ese mismo día) y después (tienes mi auditoria en profundidad y mi soporte para cerrar el círculo).

Antes de decirte lo que cuesta esto, te digo cómo va.

La consultoría presencial son ocho horas, me desplazo a cualquier punto de España y la hacemos en un día. Lo puedo hacer en dos si lo prefieres con un incremento de precio. Ahora te comento…

OK, ¿Qué vamos a trabajar?

Primero veremos

Lo que dicen tus números de tu empresa. ¿Transmiten la imagen que quieres?

Las finanzas más sencillas y eficaces que utilizan las empresas (que funcionan y tienen éxito)

Dónde te “aprieta el zapato” y por qué

Analizaremos las soluciones que de verdad puedes aplicar para mejorar tus finanzas.

Por cierto, en todas las financiaciones tienes que dejar clara tu capacidad de pago y aportar unas garantías apropiadas al riesgo que transmites. Pero tienes que hacerlo estratégicamente para que la financiación de hoy no obstaculice tu financiación de mañana.

Y después nos enfocaremos en

Cómo conseguir financiación con la fórmula más sencilla y efectiva que utilizan las empresas que crecen y van bien.

Diseñar tu financiación alineándola con tus objetivos, con tus circunstancias y con tus números.

Ver por qué los números no son lo único para conseguir financiación y los datos que no puedes olvidar en tu solicitud financiación y

Los 6 pasos exactos que debes de dar para planificar tu financiación (Sistema ideado gracias a una conversación con un tipo que denegó más de 1.860 operaciones de financiación en un año).

Juntos veremos, paso a paso, cómo definir, diseñar, plantear y negociar tu financiación incluso si odias a los bancos.

Como te dije antes, no me importa el tamaño de tu empresa, pero si me importa que tu empresa tenga un proyecto y gente competente. Eso sí me importa, porque ahí es donde se ven resultados

Si estás arrancando y andas muy perdido, hay otros buenos profesionales que te pueden ayudar en esta dase, pero yo no soy esa persona. Yo trabajo con empresas con proyectos serios y ya consolidados y que necesitan la mejor consultoría posible.

Vale, ¿Cuánto cuesta esto?

Pues que me prepare la consultoría personalizada presencial y la profunda auditoria son 4.900 euros + IVA.

Eso incluye mis desplazamientos y hotel. Me lo pago yo. Si tengo que ir a alguna isla el precio sube 600 euros.

Eso si lo hacemos en un día, formato de mañana y tarde. Si lo quieres dividir en dos días  para adecuarlo a tu organización, son 5.600 euros + IVA (También sube 600 euros si tengo que ir a alguna isla).

Es porque me obliga a pasar un día más donde sea que esté tu empresa. Y el tiempo tiene un precio considerable.

Es por eso. Si me tengo que quedar otro día y otra noche, son 900 euros más.

¿Es caro?

Pues te voy a ser muy sincero.

A mí me compensa, no te voy a engañar, es un buen precio por los días de trabajo que invierto. Esto me permite mantener mi S.L. en forma, pagar mis impuestos, gastos de desplazamiento, proveedores y esas cosas, pero me queda un margen, no lo niego. Me compensa.

Ahora, no soy “un listo”, los conocimientos y recursos que voy a poner en manos de tu empresa y la auditoría posterior de todo ello también van a compensar a la tuya y valen más de lo que pido.

Debes tener en cuenta que si yo te hiciera el diagnóstico y el plan de acción sería más caro. Solo por el diagnóstico financiero y el plan de acción de tu empresa.

Y ¿Por qué los consultorías financieras cuestan tanto dinero?

Porque un buen diagnóstico y una buena consultoría aumenta tu credibilidad y eso puede ser la diferencia entre disponer de la liquidez y la financiación que necesitas o no.

Gente seria, trabajos serios, precios serios.

Un ejemplo rápido para que lo veas:

Si tu diagnóstico financiero lo hiciera un financiero que quiere ser financiero viendo vídeos, rellenando plantillas de excel y pasando las mañanas en Facebook debatiendo sobre la forma correcta de calcular un ratio en vez de aprender finanzas de verdad, pues de cada cien financiaciones solicitadas, conseguiría una con suerte, de vez en cuando.

Pero si te lo analiza y solicita uno que no usa Facebook ni lleva chupete, como yo, es fácil que consiga nueve de cada diez operaciones o que puedas poner en práctica todas las recomendaciones contenidas en el Plan de Acción. 

Ahora echa cuentas

Ese es mi trabajo, y eso es exactamente lo que aplico para tu negocio. Exactamente eso.

Y en esta consultoría, además, formo a tu gente, os doy herramientas y lo rematamos auditando todo lo que hemos aprendido, o sea, en mi opinión no solicitada de hoy, es muy buena inversión para ti.

Sinceramente.

Además, tienes la tranquilidad de que vais a interiorizar e implementar, porque durante la consultoría vamos a ver tus números, tus necesidades, tus financiación, y después tenéis mi soporte y auditoría para dar el remate final.

Así que, definitivamente, sí, es una buena inversión.

Ninguna empresa ha intentado regatear el precio, pero bueno, lo digo por si acaso, el precio no es negociable.

Una vez que concretemos la fecha de la consultoría tendrás que abonar el 25 por ciento de la reserva y el 75 por ciento restante, diez días antes de la consultoría.

No admito pagos después. Esto tampoco es negociable.

Si tienes una empresa, da igual el tamaño, y quieres que hagamos una consultoría presencial con todo lo que hemos visto, debes enviarme un correo desde tu email (por favor, el de la empresa, para que te responda), dejarme tu nombre y teléfono y explicarme tu situación a 📨 jmcasero@alkanza.com

Te escribo y lo concretamos.